Columna de Apemec en diario La Tercera

Columna de Apemec en diario La Tercera

Columna de opinión del presidente de Apemec, Pedro Matthei, aparecida en diciembre, en el diario La Tercera. Se refiere en el artículo a un nuevo modelo de generación eléctrica necesario para Chile.

Nuevo modelo de generación

Una de las necesidades más apremiantes -y a la que debieran darle prioridad las nuevas autoridades del sector- es el fortalecimiento de  la  infraestructura de transmisión eléctrica.

EXISTE consenso en el país sobre la importancia de las Energías Renovables no Convencionales -ERNC- para el desarrollo de una matriz eléctrica más limpia y sustentable. 

Por esa razón hay que tomar medidas concretas a favor de estas formas de generación de energía, en  especial si provocan impactos mínimos y mitigables en el entorno, como es el caso de las pequeñas centrales  hidroeléctricas, la geotermia, la biomasa forestal, la eólica y la solar. La Ley 20/25, de fomento a las ERNC, recién promulgada, apunta en esta dirección, pero no es suficiente para el pleno desarrollo de nuestro sector, sometido a largas tramitaciones y numerosas trabas para su expansión.

Una de las necesidades más apremiantes -y a la que debieran darle prioridad las nuevas autoridades del sector energético- es el fortalecimiento de la infraestructura de transmisión eléctrica, de manera que las fuentes de generación más pequeñas y distribuidas puedan inyectar su energía al sistema interconectado. 

Es  una buena señal que el MOP se haya comprometido a eliminar un artículo de su reglamento que impedía el uso de la  faja fiscal y de la postación instalada en ella, para colocar líneas multipropósito que permitan no sólo la distribución de la energía, sino también su transmisión al sistema interconectado central desde los proyectos ERNC, normalmente emplazados en zonas aisladas. 

Lo anterior es fruto de la Mesa de Conexión en que participamos junto a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, el Ministerio de Energía, empresas de distribución y otros actores de la industria energética. También fue invitado el departamento de Vialidad, que se comprometió a considerar este sistema, utilizado en la mayoría de los países desarrollados, por ser una alternativa con un impacto ambiental casi nulo que permitiría la evacuación de las ERNC, sin promulgar nuevas leyes y con una serie de externalidades positivas. Entre ellas,  el mejoramiento del servicio de distribución a los residentes; el uso eficiente de la infraestructura disponible y la reducción de las pérdidas de energía, al encontrarse los proyectos más cerca de los centros de  consumo. Esta medida, por cierto, es complementaria al sistema -ya sea la carretera eléctrica o el modelo de carretera concesionada- con el cual se pretende fortalecer y modernizar el sistema de transmisión eléctrica en el país.

Con este tipo de medidas Chile se empieza a poner a tono con un nuevo paradigma promovido por la ONU, en el cual los proyectos ERNC, además de generar energía limpia, crean trabajo, reducen la migración campo-ciudad, permiten la sustitución de importaciones y se suman a iniciativas de desarrollo social con las comunidades próximas a los proyectos.

Con la combinatoria de los factores antes mencionados podremos tener una matriz más limpia, segura y competitiva y estar a tono con  el desafío planteado por la ONU, de generar energía sustentable contribuyendo, además, al desarrollo rural y a la mitigación del calentamiento global.

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