Apemec en la prensa nacional

Apemec en la prensa nacional

Una columna del presidente de nuestra entidad, Pedro Matthei, publicada en el diario La Tercera y una entrevista al gerente de la empresa noruega Norconsult, Oyvind Engelstad, aparecida en una edición especial de Energía de El Mercurio, son algunos de los artículos que han puesto de relieve los beneficios de los pequeños proyectos hidroeléctricos para el desarrollo del país.

Columna completa publicada en diario La Tercera

Por una energía limpia, nuestra y de gran impacto social
Por Pedro Matthei
Pdte APEMEC

Dentro de la estrategia nacional de energía para los próximos 20 años, el gobierno ha propuesto, entre otras medidas, un mecanismo de licitación por bloques de Energías Renovables no Convencionales –ERNC- “en la que los generadores podrán adjudicarse un subsidio del Estado que mejore sus condiciones de venta”; facilidades para el financiamiento de los proyectos a través de seguros, nuevas líneas de crédito y dineros internacionales y una nueva institucionalidad para cumplir la meta de que, al menos, un 15 por ciento de la matriz sea de energías renovables para el 2025.

Estas ideas, en discusión por estos días en el Parlamento, nos parecen muy positivas para el crecimiento de las energías alternativas. Como entidad que agrupa a las pequeñas centrales hidroeléctricas -PCHs- del país, que es una de las fuentes ERNC de que dispone Chile, creemos importante hacer oír nuestra opinión.

Siendo responsables en relación a nuestra matriz eléctrica, creemos que Chile requiere de un suministro balanceado de todas las fuentes. No podemos depender cien por ciento de la hidroelectricidad ni grande ni pequeña, como tampoco totalmente de los combustibles fósiles. Lo ideal es que el espectro esté conformado por una variedad de fuentes renovables, en el entendido que todos deseamos una matriz lo más limpia posible. Por esta razón, es muy importante que esta nueva ley le sirva a todas las tecnologías y a grandes y chicos por igual, porque si a la licitación anunciada en dicha ley solo pueden ir las multinacionales, será difícil reducir la concentración en el sector.

En ese sentido, las PCHs presentan muchas externalidades positivas que los legisladores y autoridades que toman decisiones en esta materia debieran considerar.
Entre otros beneficios, las pequeñas centrales contribuyen a mantener la infraestructura de riego a los canalistas del sector agrícola y a proveer de energía para encauzar esa agua y regar por aspersión, lo cual tiene un gran impacto en el uso racional de ese recurso subutilizado en Chile. Otra posibilidad, que ya se está dando en algunos lugares, es inyectar la energía sobrante al sistema interconectado central, y la instalación de PCHs en los grandes embalses con el fin de aprovechar la energía dilapidada en los canales de riego.

Hoy tenemos en operación, en proyectos mini hidro, sin considerar los que están en marcha, 293 mw a lo largo de todo el territorio, lo que implica una inversión de alrededor de 600 millones de dólares de este sector en Chile. Si restamos al sector minero, son muy pocas las industrias que tienen ese nivel de inversión en el país en períodos de tiempo tan cortos.

Por otra parte, la energía generada por las PCHs es muy competitiva y es nuestra, ya que no hay que importarla, lo que es muy gravitante desde una perspectiva geopolítica. Además, es segura ya que si una línea de transmisión enfrenta una falla puntual, no afecta a todo el país y eso la hace más eficiente, al reducir la posibilidad de cortes a nivel nacional como, por ejemplo, ocurrió en el terremoto de 2010. Su impacto ambiental, si es que lo tiene, es muy acotado y perfectamente mitigable.

Las PCHs contribuyen a la eficiencia energética, que es uno de los pilares fundamentales de la política del Ministerio de Energía en Chile, ya que al estar próximas a los centros de consumo, tienen una distancia muy corta de transmisión y, por lo tanto, pérdidas de energía menores.

En el sector mini hidro participan una gran variedad de actores, la gran mayoría pertenecientes a empresas regionales, a diferencia de lo que sucede en los grandes proyectos que trabajan con nacionales o multinacionales. Casi la totalidad de los suministros de las pequeñas centrales actualmente se importa y se espera en un futuro próximo, generar una importante industria nacional que abastezca a este sector.

Por último, las PCHs contribuyen a la desconcentración económica en Chile por diversos factores: creación de nuevas fuentes de trabajo, conexión eléctrica de las comunidades, ingresos adicionales a la región, generación de energía para cualquier tipo de emprendimiento industrial en lugares aislados.

Estas son algunas de las razones por las que en Europa existen 14 mil pequeñas centrales hidroeléctricas en operación y muchas de ellas desde hace más de 200 años.

Por todos los beneficios anteriormente expuestos, es preciso contar con una normativa ajustada al desarrollo propio de la industria, que, entre otras prioridades, acorte los plazos excesivamente largos de la evaluación ambiental y que nos permita inyectar nuestra energía sobrante en la futura carretera eléctrica, y una legislación que facilite la generación de estos proyectos que contribuirán significativamente a alcanzar las metas fijadas por los dos últimos gobiernos, en lo que se refiere a la presencia de las ERNC en nuestra matriz energética.

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Entrevista a socio de Apemec en suplemento Energía de El Mercurio

Artículo completo en  El Mercurio